Ptahhotep, desde su cosmovisión de justicia y orden moral basada en Maat (la verdad, la armonía, la justicia cósmica), rechazaría tajantemente cualquier política económica de guerra o de paz que se fundamente en causar un perjuicio intencionado para luego lucrarse con su reparación. Su ética es preventiva, prudencial y restauradora del equilibrio, no depredadora ni cínica. La política de "romper piernas para vender muletas" equivaldría para Ptahhotep a un acto de corrupción moral y de destrucción del tejido social.
🏺 1. Ptahhotep y el daño deliberado: visión moral
En sus Máximas, Ptahhotep advierte contra el abuso del poder, la injusticia deliberada y el daño premeditado, aunque pueda tener una apariencia de beneficio posterior:
“No hagas mal a otro para tu propio beneficio; aquello que haces a otro, también lo haces a ti mismo.”
Esta frase encierra una doctrina de reciprocidad moral, que se opone radicalmente a la lógica perversa de provocar daño para justificar intervención y obtener beneficio. Si un gobernante o comerciante provoca escasez, destruye riqueza o genera conflicto para luego presentarse como redentor, está traicionando Maat y desordenando la comunidad.
⚖️ 2. Comparación con Bastiat: lo que se ve y lo que no se ve
Bastiat, en su parábola del Cristal roto, critica la falacia de que la destrucción crea riqueza solo porque moviliza la economía en su reconstrucción. Lo que se ve es la actividad del vidriero; lo que no se ve es el zapatero que no pudo ser contratado.
Ptahhotep, aunque milenios antes, razona en una línea similar, pues:
No celebra la actividad que nace del desorden o del conflicto.
Su pensamiento valora el orden como principio rector, no el caos como oportunidad.
La verdadera economía, para él, suma sin destruir y eleva sin necesidad de rebajar a otros.
“El sabio actúa para fortalecer su casa, no para arruinar la de su vecino.”
Aplicado a la política económica, esto implica que los gobernantes o planificadores que fabrican crisis (energéticas, alimentarias, sanitarias o bélicas) para justificar gasto público, dependencia o endeudamiento, estarían operando en contra de la justicia y la sabiduría.
💣 3. Guerra, reconstrucción y economía moral
Si bien Ptahhotep vivió en un Egipto centralizado, en el que el faraón tenía una autoridad religiosa y política importante, su ideal de gobierno era el de un servidor prudente del orden cósmico, no un déspota calculador. Por tanto, aunque no conocía los conceptos modernos de "Keynesianismo de guerra", sí se opondría a:
La destrucción deliberada como forma de generar actividad económica.
El gasto estatal compulsivo basado en crisis artificiales.
La dependencia forzada del pueblo respecto de un Estado que antes creó el problema.
🌿 4. Economía según Maat: no romper, sino edificar
La lógica de Ptahhotep es restaurativa, conservadora del orden natural y promotora de la sabiduría práctica. En vez de romper para intervenir, él propondría:
Formar a gobernantes sabios que anticipen el mal y lo eviten.
Promover la estabilidad y el crecimiento a partir de la virtud, el trabajo y la prudencia.
Alinear economía, moral y política como tres caras de un mismo principio: la armonía del cosmos.
🏁 5. Conclusión
La política de "romper piernas para vender muletas", sea en su forma militar, sanitaria, económica o social, sería vista por Ptahhotep como:
Una injusticia premeditada.
Un acto impío contra Maat, el orden natural del universo.
Una perversión del rol del gobernante, que debe construir y no dañar.
Un autoengaño económico, que parece riqueza pero en realidad es empobrecimiento moral y material.
En definitiva, Ptahhotep coincidiría con Bastiat en lo esencial: no hay beneficio genuino en la destrucción, y todo intento de manipular al pueblo a través del daño es una forma de injusticia que se paga con desorden, decadencia y ruina espiritual.
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